jueves, 10 de junio de 2010

Capítulo 6: Sex Bomb.

Nos quedamos dormidos después de unos minutos. Había sido el mejor polvo de toda mi puta vida. Y lo más extraño era que había sido con mi mejor amigo. Con alguien a quien consideraba en ese momento como mi hermano (al menos, la mayor parte de mí, menos mi conciencia).

Me desperté cuando era hora de cenar. Miré el reloj y me desperecé. Rob estaba a mi lado, dormido, pero sintió mis movimientos y también se despertó. Su torso asomaba por encima de la sábana, que cubría tan solo por debajo de su cintura. Se sentó en la cama y se pasó una mano por su pelo. Me hizo gracia ver que lo seguía haciendo aún cuando lo llevaba corto.

Yo seguía tumbada boca arriba en la cama, y sonreí a Rob cuando me miró, con los ojos entrecerrados.

- Hola -dije.

- Buenas.

Ambos nos quedamos en silencio. Realmente ese momento estaba empezando a ser algo incómodo.

- Rob... ha sido increíble.

- Lo sé. ¿Ves como estás más lanzada? -dijo, tumbándose a mi lado y mirándome.

- Sí. Y tú eres toda una caja de sorpresas. No me imaginé que fueras un...

"Sex Bomb". Las palabras de Vane vinieron a mi mente. Realmente tenía estilo en la cama.

- ¿Ya estás otra vez pensando en que soy sexy? -preguntó, sonriendo.

- No, pensaba en que eres realmente bueno en la cama.

- Bueno, igualmente es un piropo, así que me vale.

Ambos nos reímos.

- ¿Quién iba a pensar que después de tantos años íbamos a acabar así? -preguntó.

- Ya... Todo es tan raro...

Mi estómago hizo acto de presencia con un rugido que desbancaría al de cualquier león.

- ¿Hambre? -dijo él.

- Mucha.

- ¿Te ayudo a cocinar?

- Mejor no, podrías causar un incendio en la casa.

- Qué bien me conoces... Por cierto, ¿no hace mucho que estás aquí y ya tienes casa?

- Es alquilada.

- Entonces todo cuadra -se rió.

- Se me ha ocurrido algo que nos encantaba cuando éramos niños y seguro que ahora también...

Nos miramos fijamente y en unos segundos su mirada pareció traspasar la barrera de mi cerebro y leer mis pensamientos. Ambos exclamamos con risas.

- ¡Burguer King!

* * * * *

Estábamos en la cocina, devorando la comida que habíamos comprado en el Burguer. Rob pegó un bocado a su hamburguesa y el ketchup le chorreó por la barbilla.

- ¡Mira que eres cerdo! Anda, deja... -cogí una servilleta y le limpié, como si fuera un niño pequeño.

- Sé hacerlo yo solo -dijo, con la boca llena.

- ¡Ay! ¡No hables con la boca llena! ¡Eres un grosero!

- Siempre he sido así, y lo sabes -siguió hablando con la boca llena de comida.

- ¡Que dejes de hacer eso!

Tragó y habló.

- ¿Así?

- Sí. Pareces un crío de tres años. ¿Nunca te han dicho que eso es de mala educación?

- No lo recuerdo, puede que sí.

Los dos nos reímos. Yo cogí una patata y me la metí en la boca para después beber un sorbo de mi refresco. Me di cuenta de que me miraba fijamente.

- ¿Qué? -dije

Él no contestó.

- ¿Me he manchado? ¿Tengo algo entre los dientes? -pregunté, tapándome la boca.

- No, no. Simplemente... Estás...

- ¿¡Qué?!

- Caray, ¿por qué las chicas siempre pensáis lo peor? -preguntó, riéndose.

Yo le miré, algo enfadada.

- Iba a decir que estás sexy...

Mi cara de enfado pasó a una de perplejidad, que pasó a una de timidez, que pasó a una de picardía.

- ¿Ah, sí?

- Ajá... -dijo, mientras seguía comiendo.

Yo me levanté y me coloqué detrás de él, con la cabeza agachada para poder besarle el cuello.

- Muchas gracias...

"Dilo".

-...Sex Bomb.

Él se atragantó con las patatas que tenía en la boca.

- ¿Qué me has dicho?

- Sex Bomb.

Se pusó de pie y se me quedó mirando.

- Muy bien, Princess...

- Mi otro mote.

- Sí. ¿Qué tal si me ayudas a descubrir por qué me llamas así?

- ¿Y si no quiero?

- ¿Tú de verdad piensas que no vas a querer?

No acabamos de cenar.

1 comentario:

  1. HOLAA...HE LEIDO TU FIC Y ME HA GUSTADO MUCHISMO...ASI QUE NO DEJES DE ESCRIBIRLO POR FIS...ESPERO QUE SUBAS OTRO CAPITULO LUEGUITO...
    AMO A ROBERT, ME ENCANTAAAAA...ES TAN HOT JAJA..

    BESITOS, CUIDATE.

    PAU.

    ResponderEliminar