Nos quedamos dormidos después de unos minutos. Había sido el mejor polvo de toda mi puta vida. Y lo más extraño era que había sido con mi mejor amigo. Con alguien a quien consideraba en ese momento como mi hermano (al menos, la mayor parte de mí, menos mi conciencia).
Me desperté cuando era hora de cenar. Miré el reloj y me desperecé. Rob estaba a mi lado, dormido, pero sintió mis movimientos y también se despertó. Su torso asomaba por encima de la sábana, que cubría tan solo por debajo de su cintura. Se sentó en la cama y se pasó una mano por su pelo. Me hizo gracia ver que lo seguía haciendo aún cuando lo llevaba corto.
Yo seguía tumbada boca arriba en la cama, y sonreí a Rob cuando me miró, con los ojos entrecerrados.
- Hola -dije.
- Buenas.
Ambos nos quedamos en silencio. Realmente ese momento estaba empezando a ser algo incómodo.
- Rob... ha sido increíble.
- Lo sé. ¿Ves como estás más lanzada? -dijo, tumbándose a mi lado y mirándome.
- Sí. Y tú eres toda una caja de sorpresas. No me imaginé que fueras un...
"Sex Bomb". Las palabras de Vane vinieron a mi mente. Realmente tenía estilo en la cama.
- ¿Ya estás otra vez pensando en que soy sexy? -preguntó, sonriendo.
- No, pensaba en que eres realmente bueno en la cama.
- Bueno, igualmente es un piropo, así que me vale.
Ambos nos reímos.
- ¿Quién iba a pensar que después de tantos años íbamos a acabar así? -preguntó.
- Ya... Todo es tan raro...
Mi estómago hizo acto de presencia con un rugido que desbancaría al de cualquier león.
- ¿Hambre? -dijo él.
- Mucha.
- ¿Te ayudo a cocinar?
- Mejor no, podrías causar un incendio en la casa.
- Qué bien me conoces... Por cierto, ¿no hace mucho que estás aquí y ya tienes casa?
- Es alquilada.
- Entonces todo cuadra -se rió.
- Se me ha ocurrido algo que nos encantaba cuando éramos niños y seguro que ahora también...
Nos miramos fijamente y en unos segundos su mirada pareció traspasar la barrera de mi cerebro y leer mis pensamientos. Ambos exclamamos con risas.
- ¡Burguer King!
* * * * *
Estábamos en la cocina, devorando la comida que habíamos comprado en el Burguer. Rob pegó un bocado a su hamburguesa y el ketchup le chorreó por la barbilla.
- ¡Mira que eres cerdo! Anda, deja... -cogí una servilleta y le limpié, como si fuera un niño pequeño.
- Sé hacerlo yo solo -dijo, con la boca llena.
- ¡Ay! ¡No hables con la boca llena! ¡Eres un grosero!
- Siempre he sido así, y lo sabes -siguió hablando con la boca llena de comida.
- ¡Que dejes de hacer eso!
Tragó y habló.
- ¿Así?
- Sí. Pareces un crío de tres años. ¿Nunca te han dicho que eso es de mala educación?
- No lo recuerdo, puede que sí.
Los dos nos reímos. Yo cogí una patata y me la metí en la boca para después beber un sorbo de mi refresco. Me di cuenta de que me miraba fijamente.
- ¿Qué? -dije
Él no contestó.
- ¿Me he manchado? ¿Tengo algo entre los dientes? -pregunté, tapándome la boca.
- No, no. Simplemente... Estás...
- ¿¡Qué?!
- Caray, ¿por qué las chicas siempre pensáis lo peor? -preguntó, riéndose.
Yo le miré, algo enfadada.
- Iba a decir que estás sexy...
Mi cara de enfado pasó a una de perplejidad, que pasó a una de timidez, que pasó a una de picardía.
- ¿Ah, sí?
- Ajá... -dijo, mientras seguía comiendo.
Yo me levanté y me coloqué detrás de él, con la cabeza agachada para poder besarle el cuello.
- Muchas gracias...
"Dilo".
-...Sex Bomb.
Él se atragantó con las patatas que tenía en la boca.
- ¿Qué me has dicho?
- Sex Bomb.
Se pusó de pie y se me quedó mirando.
- Muy bien, Princess...
- Mi otro mote.
- Sí. ¿Qué tal si me ayudas a descubrir por qué me llamas así?
- ¿Y si no quiero?
- ¿Tú de verdad piensas que no vas a querer?
No acabamos de cenar.
HOLAA...HE LEIDO TU FIC Y ME HA GUSTADO MUCHISMO...ASI QUE NO DEJES DE ESCRIBIRLO POR FIS...ESPERO QUE SUBAS OTRO CAPITULO LUEGUITO...
ResponderEliminarAMO A ROBERT, ME ENCANTAAAAA...ES TAN HOT JAJA..
BESITOS, CUIDATE.
PAU.