sábado, 5 de junio de 2010

Capítulo 4: De Nuevo Contigo.

- Ra-Raquel -dijo.

Yo tragué saliva y sonreí. ¿Por qué mierda me ponía tan nerviosa?

- Me alegro de verte -me acerqué y le di un beso en la mejilla.

- Yo también, pero... Guau, todavía estoy en shock -dijo, riéndose.

Yo le acompañé con mi risa.

- ¿Cuánto tiempo ha pasado? 7 años, ¿no?

- Sí -me alegraba saber que se acordaba de mí. En persona era muchísimo más guapo que en cualquier foto-. No has cambiado casi nada... Bueno, sí, tienes un poco más de barba -bromeé.

Él volvió a reír.

- Sí, supongo. Tú sí has cambiado.

- ¿En serio? La mayoría de gente dice que estoy igual.

- Bueno, no me refiero físicamente. Te veo... más decidida, más... lanzada.

- ¿Eso se puede percibir con la vista?

- Recuerdo que de pequeña nunca mirabas a los ojos y te daba miedo hablar con gente nueva.

- Sí, eso es verdad. Pero hace tiempo comprendí que la vida son dos días.

Él se puso serio. ¿Se había acordado, en serio?

- ¿Qué tal tu madre?

Sí, se había acordado.

- Bien, todo superado. Es muy fuerte.

- Me alegro. No os merecíais que os pasara nada malo. Aún recuerdo sus pasteles -dijo, relamiéndose.

Yo me reí y retomé la conversación.

- Bueno, aunque hemos superado ese bache, no hemos estado libres de problemas.

- ¿Y eso? Ven, siéntate y cuéntame.

Nos sentamos en unas sillas apartadas de la multitud, en la sombra.

Le conté todo lo de mi abuela, los problemas que tuve en el instituto, cómo había llegado a Los Ángeles... Parecía mentira que con el tiempo que habíamos pasado separados, aún confiáramos tanto el uno en el otro. Él me contó cómo había empezado a hacer películas, qué tal estaba su familia y lo poco que le gustaba la fama.

- ¿Sigues teniendo a Patty? -pregunté. Su perrita era toda una preciosidad.

- Sí, sigue en casa.

- Bien, era la única madura de la familia.

Seguimos riendo y bromeando. Fuimos a por unas bebidas y volvimos a nuestro sitio. En ese momento no pude resistirme. Le abracé.

- Rob, en serio me alegro de verte.

Él pareció sorprendido al principio (joder, incluso yo lo estaba), pero rápidamente me devolvió el abrazo.

- Spanish Girl, yo también me alegro.

Cerré los ojos y disfrute de esa sensación. Hacía mucho tiempo que nadie me llamaba así.

- Te acuerdas, ¿verdad?

- Claro, Big Boy.

Recordamos nuestros motes. Yo le llamaba Big Boy porque siempre estaba alardeando de ser mayor que yo.

- Por cierto, dentro de un rato voy a cantar -dije, separándome de él.

- ¿En serio? Me encantará oírte. Siempre has tenido una voz increíble.

Michael me llamó entre la multitud.

- Preciosa, ven, ya es hora de que deslumbres.

Rob y yo nos miramos.

- Puede que no sea dentro de un rato... -me reí.

Michael me cogió del brazo y me hizo atravesar todo el jardín para ir a un pequeño escenario que habían montado. John se subió a él y me presentó. Yo cogí mi guitarra, me senté en una silla en medio del escenario y empecé a cantar.

Banda sonora: "First day of my life", Melanie C.

Toqué la introducción para poder dar comienzo a la canción. Mi voz empezó a sonar, inundando el jardín.

Toda la gente me miraba, y pude divisar a Rob, que me sonrió y alzó sus pulgares en un gesto de ánimo. En mi estómago empezaron a revolverse unas mariposas que ya creía olvidadas. Que estaban olvidadas.

Aparté mi vista de él y me concentré en la canción. Me puse en pie y toda la gente me aplaudió. Entre el griterío pude oír su voz: "¡Eres fantástica, Raquel!". No pude evitar sonreír.

Cuando acabé la canción, todos empezaron a silbarme. Michael y John se acercaron a mí y me felicitaron por mi actuación. Después, me fui a una mesa a por un vaso de agua. Su olor inundó mi nariz.

- Simplemente increíble -dijo.

Yo me giré, sonriendo.

- Gracias. ¿Por qué no cantas tú algo? Ya sabes que me encanta tu música.

- Sí, siempre me pedías que te cantara cosas.

En ese momento pude apreciarle claramente. Pantalones negros, chaqueta marrón, gorra... Se la quité y ahogué un grito de sorpresa.

- ¿Te has cortado el pelo?

Él se pasó una mano por su cabeza.

- Sí, exigencias de guión.

- ¿De qué película? -dije, dando un sorbo de mi vaso.

- Water of elephants.

- Ah, sí. Con Reese Witherspoon.

- Ajá...

"¿Has visto? Si es que es sexy hasta con el pelo corto..."

"Cállate".

"Díselo. ¿Qué puede pasar? A lo mejor te sale bien la jugada..."

- ¿En qué piensas? -me preguntó.

"Tierra trágame".

Mi lengua pareció tener vida propia y lo soltó.

- En lo sexy que estás.

"Puta conciencia de mierda".

Él abrió sus ojos para después sonreír.

- Vaya, gracias. ¿Ves como acerté en lo de que estás más lanzada?

- Ya...

Él puso sus brazos a ambos lados de mi cuerpo, dejándome atrapada entre su pecho y la mesa.

- ¿No me vas a decir que yo también estoy más lanzado?

Entre mis piernas se empezó a formar un mar entero. Nunca me había mojado con un chico por el simple hecho de que se me acercara tanto.

- Rob, tú no eras ningún bebé en cuestión de chicas.

- ¡Pero si me da vergüenza hablar con ellas!

- Puede ser, pero las atraes con tu mirada y con tu sonrisa para que empiecen la conversación...

- Mmmm... -dijo.

Fijó la vista en mis labios. Yo me mordí el inferior. Sus ojos se oscurecieron. Mi mar se convirtió en océano. No pude aguantar más y le besé. Él puso sus brazos en mi cintura.

"¡Gracias, conciencia!"

2 comentarios:

  1. Eatá genial!!!
    Me encanta lo lanzada que es Raquel.
    Espero que actualices pronto, :-)

    Nos leemos.
    Besines

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  2. wow!!! ojala tuviera esa valentia xD yo lo veo y salgo corriendo

    espero q continues, saludos!

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